La Fresneda. (Teruel) – viajes con mi perro

Cuando hago la reserva en el Hotel Cresol de Calaceite lo hago convencida de que en los tres días que pienso destinar al delirio voy a tener tiempo suficiente para conocer la Comarca de la Matarraña de la que Calaceite, contiguo con 17 municipios más, forma parte.

Encima, dada su cercanía a lugares de interés como Morella, en la provincia de Castellón, o Tarragona en la de Cataluña, llego a plantearme en un alarde de optimismo viajero la posibilidad de acercarme a suceder unas horas a cualquiera de estas localidades. Pero a las pocas horas de lograr allí me doy cuenta de lo equivocada que había estado a la hora de planificar el delirio, pues encima de los pueblecitos bonitos con los que cuenta la Matarraña, hay en esta comarca muchas rutas y paisajes naturales que merecen una invitado. Por eso finalmente decido gastar toda mi estancia en concentrarme en la comarca de modo que si el primer día lo dedico a recorrer hasta allí y Calaceite, el segundo lo dedico a Beceite, Valderrobres y Cretas y el tercero me acerco a conocer la villa medieval de La Fresneda declarada Conjunto Histórico Hermoso.

Al fondo La Fresneda.
Panorama de la villa de La Fresneda en la cumbre de una colina. En lo más suspensión del pueblo se encuentran La Iglesia de Santa María la Veterano, los ruinas del Castillo que perteneció a la orden de Calatrava y las de la Ermita de Santa Bárbara.

Rosa la señora que gestiona el Hotel Cresol en Calaceite donde estoy hospedada, me indica sobre un plano el mejor camino para lograr a La Fresneda que dista tan solo unos 25 kilómetros de Calaceite, pero gracias a Dios y siguiendo mi costumbre, me equivoco y tomo otro. Y digo gracias a Dios pues, a pesar de que por momentos me resulta increíble que siga habiendo carreteras en nuestro país en ese estado de desaseo, el paisaje que se extiende en presencia de mis fanales es precioso.

Plano de la Comarca de la Matarraña.

De ventanilla a ventanilla charlo con el conductor del único coche que me cruzo en todo el trayecto. Si en la entrada que dedico a Calaceite he mencionado que la zona en la que me cita es un serio desierto demográfico, con el señor con el que estoy charlando en este momento de lo que hablo es de hasta que punto comprendo ahora, y tras este delirio, la existencia del movimiento denominado «Teruel Existe» con el que se ha pretendido pulsar la atención sobre el desaseo y desigualdad en servicios e infraestructuras de esta región. La coordinadora ciudadana nació en 1999 para reivindicar precisamente la inversión en infraestructuras que permitan frenar la despoblación de la provincia.

Ya en La Fresneda aparco el coche cerca de la antigua Plaza del Sanctus hoy conocida como Plaza del Pilar donde se encuentra la capilla del mismo nombre construida a finales del siglo XVII.

Capilla del Pilar. Siglo XVII.

 Es aquí donde se celebra la ceremonia dominical ya que la Iglesia Parroquial de Santa María la Veterano del siglo XVII se reserva para celebraciones especiales dada su situación en la parte entrada de la población.

Iglesia Parroquial de Santa María la Veterano.

Desde allí voy caminando hasta la Plaza Veterano en donde destaca el Edificio del Comunidad y su Mercado.

El Comunidad del siglo XVI reproducido en el Pueblo gachupin de Barcelona y patente Acertadamente de Interés Cultural en 2002.

La Fresneda está incluida en la denominada Ruta de las Cárceles, antiguas cárceles que estuvieron en uso hasta el siglo XIX. La de La Fresneda se encuentra en la Calle Veterano en un edificio anexo al Comunidad, es la conocida como calabozo pozo que consta de tres estancias, en la planta depreciación se encontraba la vivienda del carcelero. Situada interiormente del Comunidad se encontraba una «calabozo de riqueza» para los nobles, clérigos y militares.

Curvatura de Xifré que da ataque a la Plaza Veterano.

No sé por qué mientras estoy leyendo un cartel informativo sobre la calabozo me viene a la memoria que leí, no conmemoración donde, que La Fresneda fue tablas de algunas películas como la película de Vicente Aranda, Libertarias.

Ahora camino por la Calle Veterano que ha sido y es el centro comercial de la ciudad. La calle es porticada; aunque en la ahora solo hay porches en un costado de la calle se piensa que originariamente estaba porticada en uno y otro lados. Perpendicularmente a la calle salen callejuelas que según ciertos historiadores pudieron formar parte de una gueto, pero se desconoce si llegaron a formar una colonia ya que solo se tienen constancia de la existencia en La Fresneda de un avaro prestamista en el siglo XVI. Me encanta el nombre que recibe alguna de estas las calles… Calle del Silencio, Calle del Sosiego

Otro edificio interesante es la Casa del Comendador o de la Encomienda, un edificio del siglo XVI de estilo renacentista. Fue la vivienda habitual durante siglos del Comendador de la Orden de Calatrava y en la ahora es un edificio de propiedad particular donde se vende óleo, olivas de cosecha propia y muebles restaurados. El edificio fue reproducido en el Pueblo Castellano de Barcelona con motivo de la Expo de 1929.

En las inmediaciones del edificio charlo con una chica. Como siempre el ilación de unión es Cooper… –-¡Qué perro tan valiente!…-¿Cuántos primaveras tiene?…-¿Cómo se fogata?… Me cuenta que a unos 4 km de La Fresneda y enclavada en un parte donde hay hermosos pinares para dar un paseo, se encuentra el Santuario de Nuestra Señora de Agudeza donde la Orden de los Mínimos de San Francisco de Paula tuvieron allí su convento durante más de 200 primaveras.

Le agradezco la información pero le exposición que mi intención es ir a conocer El Brinco de la Portellada, una cascada de 20 metros de valor en el río Tastavins, confluente del Matarraña, y le averiguo si merece la pena. Me cuenta que es un río de carácter torrencial por lo que luego de una cachas copia el agua depreciación con fuerza y la cascada es muy bonita, pero que no cree que en esta época del año el caudal del brinco sea muy espectacular.

Así todo decido acercarme. Para lograr hasta allí cojo la carretera desde La Fresneda dirección a Valderrobres y a unos 6 km tomo la carretera que lleva a La Portellada. Desde allí aproximadamente a unos 3,5 kms, sale una pista de tierra de 2 km que desciende hasta El Brinco. El camino está señalizado. Dejo el coche al principio de la pista de tierra con la intención de hacer esos dos kilómetros caminando hasta El Brinco, pero el firmamento que lleva desde hace horas barruntando tormenta, venablo la primera del día sobre nosotros, así es que tras caminar un rato decido retornar a reunir el coche con el que llego a El Brinco en unos minutos.

Efectivamente el río depreciación con poco caudal- cero que ver con algunos vídeos espectaculares que hay colgados en la red- y sin requisa yo me alegro mucho de que así sea porque eso le permite a Cooper bañarse en un remanso de agua que queda en la parte superior y más tarde cuando bajamos por un camino hasta donde rompe el agua, en una especie de piscina natural que se forma bajo la cascada. El camino desde la poza que hay formada en lo alto hasta la de debajo lo hago con él anudado no vaya a ser que atraído por el sonido del agua se despeñe.

Y mientras Cooper disfruta del agua…

… yo disfruto del paisaje…

El firmamento vuelve a barruntar tormenta a pesar de lo cual decido acercarme desde aquí a examinar el Embalse de Pena ayer de irme a suceder la tercera y última indeterminación en Calaceite.

El día inicial en la Oficina de Información y Turismo que hay a la entrada de Beceite me habían hablado del embalse como un oficio hermoso para dar un paseo. La chica que me atendió llegó incluso a señalarme sobre un plano la zona donde podía dar el paseo, plano que reproduzco aquí:

Lamentablemente me equivoco y me dirijo al embalse desde Valderrobres cuando tenía que suceder tomado la desviación que hay a la pista forestal asfaltada que sale desde la Plaza de la Ermita de Santa Ana de Beceite (la pista mide 3,5 km). Si hubiese accedido desde Beceite me hubiese incompatible ayer de lograr al embalse con un cruce, y tomando la parte izquierda hubiese desembocado en un ámbito recreativa. Desde ahí hubiese podido disfrutar de un paseo de 2 km que discurre paralelo al propio embalse.

Pero allá de eso la carretera que tomo desde Valderrobres me lleva hasta el embalse, pero cuando llego al mismo descubro que hay un punto en el que no te permite seguir, incluso una valla con un cartel de prohibido el paso.

Así todo disfruto enormemente conduciendo por la carretera estrecha y solitaria que me lleva hasta allí; durante el trayecto cae una tormenta pero pronto se abre el firmamento, así es que bajo del coche para contemplar unas perdices que se cruzan por el camino y un manada de ovejas que parecen sorprendidas de helminto allí…

No se me olvida que desde allí estoy tan solo unos 25 km de Horta de Sant Joan, una aldea de la provincia de Tarrogana vinculada a Pablo Picasso, pues el pintor pasó en dos ocasiones algún tiempo en la aldea contiguo con su amigo Manuel Pallarés oriundo de Horta. En el Antiguo Hospital, un edificio renacentista construido en 1580, se encuentra la sede del Centro Picasso en donde se exponen las reproducciones facsímil de las obras realizadas en las dos estancias de Picasso en Horta en los años1898 y 1909, pero finalmente decido irme a suceder a Calaceite las últimas horas que me quedan por la zona.

Al día subsiguiente salgo temprano para Madrid pues todavía pretendo hacer un suspensión en el camino en Calanda, el oficio de comienzo del cineasta Luis Buñuel (1900/1983) donde se encuentra El Centro Buñel Calanda; hasta tenía decidido explotar la invitado para proveerme del conocido melocotón de Calanda, pero lamentablemente me paso la desviación, así es que añado Calanda a las cosas que dejo pendientes para un próximo delirio…

Charcal Termal de Alhama de Aragón.

Donde si hago una parada es en Alhama de Aragón, ya en la provincia de Zaragoza. En Noviembre del 2016 ya había estado en Alhama. Hospedada en el Hotel el Parque pude disfrutar entonces del pantano termal y su entorno que me pareció muy atún: http://www.viajesconmiperro.com/2016/11/hotel-el-parque-alhama-de-aragon.html

Organizo un improvisado picnic en una pradera cercana al pantano con el medianoche y la fruta que llevo en el coche. Le doy primero a Cooper su comida con la esperanza de que con el estómago atiborrado no me moleste mientras yo como mi medianoche, pero se engulle su pienso en unos minutos y al punto que doy el primer cacho ya observo su inspección fija y suplicante sobre mi medianoche. Un simple medianoche de pinrel de chiva, exquisito en su sencillez con un pan riquísimo empapado en óleo y tomate. Su inspección hace que acelere la velocidad a la que me lo como y aunque de vez en cuando comparto un pequeño trozo con él, pienso que sin su inspección atenta y vigilante fija en mí y en mi medianoche, lo podría disfrutar mucho más. –Ves, esto es por lo que no me gusta ingerir contigo…-le digo- mientras sigo, resignada, compartiendo con él pequeños trozos de pan…

Así todo no consigo enfadarme con él, por el contrario, le miro con ternura mientras pienso en como me gustan estos viajes solitarios con su sola compañía.Viajes que tienen ya más de búsqueda interior que de afán turístico, en los que consigo entrar la anciano parte del tiempo en una especie de estado meditativo en el que sólo existe el presente…»Para disfrutar adecuadamente una caminata hay que emprenderla en soledad. Si uno va acompañado o en pareja, ya es una caminata solo en el nombre; ya es otra cosa, que se acerca más a una merienda campestre. Una caminata hay que emprenderla en soledad, porque la desenvolvimiento es esencial; porque uno debería poder detener y seguir, recorrer un camino u otro, dejándose tolerar por sus deseos; y porque uno debe seguir su propio paso, y no apretarlo contiguo al de un caminante consumado, ni pasear lánguidamente contiguo a una chica. Y encima uno debe estar amplio a todas las impresiones y dejar que sus ideas se empapen de lo que ve. Uno debería ser como una flauta en la que toque cualquier derrota» escribió Robert Louis Stevenson (1850/1894), el conocido escritor escocés autor de La Isla del Caudal.

Un poco más tarde estoy tomando un café en la terraza de La Cafetería Casino. Observo que el altavoz sigue sonando igual de mal que cuando estuve el mes de Noviembre pasado; me extraña que nadie se hay quejado en este tiempo… En este momento canta Diego El Cigala… con la carácter de su canción Lágrimas Negras en mis labios, reanudo el delirio… y dos horas más tarde llego a Madrid
https://www.youtube.com/watch?v=kb_TDpOlDEQ



Admiten perros :  


En La Fresneda 


Hotel Rural La Grancha
http://www.lagrancha.com/

Casa Gregoria
http://www.casagregoria.es/

En Horta de Saint Joan


Apartamentos la Farinera
http://www.hortadesantjoan.cat/apartaments/apartaments-la-farinera/

Estaremos encantados de escuchar lo que piensas

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